Descripción
CMC Mercedes-Benz W25, 1934
- Modelo de precisión totalmente metálico ensamblado a mano con más de 610 piezas
- Cada una de las ruedas de radios de nuevo desarrollo consta de 75 piezas
- Rejilla de radiador artesanal de acero inoxidable con rejilla de radiador metálica con respaldo, travesaños planos moldeados y barras verticales soldadas
- Asiento de bañera con funda textil auténtica
- La tapa del depósito se puede abrir
- Salpicadero de acero inoxidable con superficie jaspeada e instrumentos insertados a mano
- Colector de escape metálico con cromado de alto brillo
- Llanta y buje como pieza torneada de aluminio
- 140 orificios en el buje y la llanta para fijar los radios
- 70 radios de alambre de acero inoxidable estirados a mano individualmente en cada rueda
- Las ruedas se pueden montar y desmontar con un cierre central de doble hoja con rosca fina
- Capó desmontable con ganchos de bloqueo accionados por resorte
- Fiel reproducción del motor de 8 cilindros en línea con numerosos detalles
Descripción del vehículo original:
3 de junio de 1934: en vísperas de la carrera de Eifel en Nürburgring, los Mercedes-Benz W 25, que compiten por primera vez en la nueva fórmula de 750 kg, se someten a las verificaciones. El pesaje de los monopostos, pintados de blanco reluciente, reveló un peso de 751 kg. Un auténtico desastre, porque eso significa la prohibición de participar en la parrilla de salida. Pero el equipo Mercedes no se rindió tan fácilmente. Ese kilo de más tiene que desaparecer, pero ¿cómo? Al final, se encuentra una ingeniosa solución: ¡lo único que no se necesita es la pintura! Así que los bólidos se lijan por completo en un largo y sudoroso turno de noche.
Por la mañana, un coche de carreras con una brillante carrocería de aluminio plateado se presenta en la salida, pesa exactamente 750 kg... y gana. Todo un éxito para Mercedes-Benz y para el ganador, Manfred von Brauchitsch. La prensa, entusiasmada, bautiza al bólido como „Flecha de Plata“. Y con razón: de los ocho Grandes Premios organizados en la primera temporada de carreras, los veloces bólidos plateados obtuvieron cuatro primeros puestos y tres segundos. Había nacido una leyenda que no ha perdido ni un ápice de su magia.
Por la mañana, un coche de carreras con una brillante carrocería de aluminio plateado se presenta en la salida, pesa exactamente 750 kg... y gana. Todo un éxito para Mercedes-Benz y para el ganador, Manfred von Brauchitsch. La prensa, entusiasmada, bautiza al bólido como „Flecha de Plata“. Y con razón: de los ocho Grandes Premios organizados en la primera temporada de carreras, los veloces bólidos plateados obtuvieron cuatro primeros puestos y tres segundos. Había nacido una leyenda que no ha perdido ni un ápice de su magia.
Número de artículo: M-065
1-nuevo


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